Táliga es un pueblo que se encuentra en la provincia de Badajoz, formando parte de la comunidad autónoma de Extremadura, y que pertenece a la comarca de Llanos de Olivenza.
El término municipal tiene una superficie de 31 kilómetros cuadrados, y se alza a 315 metros sobre el nivel del mar entre los llanos oliventinos y terrenos más accidentados cubiertos de dehesas.
Táliga limita con Alconchel al oeste y con Barcarrota al este, y tiene una población de 660 habitantes.
En 1930 fue la época de mayor expansión de la localidad. En ese momento, su población era de 1.300 taligueños, ya que incorporaba la de los caseríos próximos de El Bonito, La Coitada, Pallares y Soplabollos.
Historia
Se cree que el origen de Táliga (Talega, en portugués) fue templario, y durante más de cinco siglos formó parte de Portugal. Todavía hoy se habla portugués en la zona.
Se incorporó a España en 1801 en virtud del “Tratado de Badajoz”, y se constituyó como una aldea dependiente de Olivenza con el nombre de Nuestra Señora de la Asunción de Táliga.
Siempre fue muy afectado por las luchas fronterizas hispano-lusitanas y sufrió continuos arrasamientos a los largo de la historia.
Como con el resto del territorio cedido a España, Portugal no reconoce la soberanía española sobre Táliga, invocando el Congreso de Viena de 1815, aunque no disputa su posesión.
España considera que el territorio es una posesión legalmente española en virtud del “Tratado de Badajoz”, el cual, según la posición española, no ha sido anulado ni derogado.
Táliga se constituyó como municipio constitucional a la caída del Antiguo Régimen, y no fue hasta 1850 cuando dejó de formar parte de Olivenza.
Patrimonio
La construcción más importante que forma parte de su patrimonio es la iglesia parroquial bajo la advocación de Nuestra Señora de la Asunción, con rasgos portugueses.
También la ermita de Nuestra Señora de Los Santos.
Festividades
Las fiestas tradicionales más populares que se celebran en Táliga son la romería (último sábado de mayo) en el paraje conocido como El Chaparral, donde se ubica la ermita; y las fiestas patronales en honor a Nuestra Señora de Los Santos, el 29 de septiembre.
